Trucos para techos y paredes de pladur

El cartón yeso, usualmente conocido como Pladur, es el nombre con que se designa un material de construcción utilizado para tabiques interiores, así como el revestimiento de techos y paredes, normalmente en forma física de placas o paneles, también de tabiques industrializados, siendo una masa de yeso laminado entre dos capas de cartón, celulosa, materiales que proporcionan una resistencia y una flexibilidad especialmente ideales para combatir el fuego pues el cartón yeso no es inflamable, lo que retarda su propagación del fuego durante varios minutos, los ruidos molestos pues, al ser una masa muy reducida, proporciona un magnífico aislamiento acústico y la humedad suele retrasar la absorción de agua y el crecimiento de hongos, además de, con aditivos,  ayudar a su conservación, entre otros servicios de gran valor.

Sin embargo, es un material con unas características muy específicas, de ahí que muchas acciones cotidianas, como colgar un cuadro o colocar un enchufe requieran de un tratamiento especial, por lo que hay que prestar suma atención a los consejos de los Pladuristas. A continuación, se mencionan unos cuantos.

Colgar un cuadro

En este apartado, es recomendable la utilización de fijaciones especiales, destacando la conocida como Stopdrill, un novedoso sistema especialmente pensado para cuadros de tamaño pequeño e, incluso, mediano. Consiste en una pletina que se clava a la pared con dos puntas planas, situadas en su parte superior, y de un gancho, que se localiza en su zona interior. Las pletinas superiores se agarran al tabique de yeso como un piolet, proporcionando al conjunto una gran resistencia de hasta ocho kilogramos, en caso de tirar de él hacia abajo aunque, si se estira hacia fuera, se suelta sin dificultad. Se trata de un método muy aconsejable, dada la facilidad de utilización y al escaso daño que causa a la pared, la cual se puede cubrir sin necesidad de yesos ni selladores, con una simple mano de pintura.

Colocar muebles de cocina

Aparte de soluciones específicas que puedan encontrarse, una excelente estrategia es poner tornillos sobre el perfil galvanizado que constituye la estructura de acero que sostiene el Pladur. Como si de un esqueleto metálico se tratara, esta perfilería soporta las distintas placas que componen la pared. Al trabajar sobre los puntos de unión, su resistencia es mayor que la de cualquier otro punto del Pladur igual que la lámina de yeso es más frágil cuanto más lejos se encuentra de los mismos. Para localizar estos perfiles con facilidad, emplea un imán suelen estar cada 40 0 60 centímetros en vertical, e incluso puede que también aparezcan travesaños horizontales que permitan una calidad de apoyo similar.

Ojo de buey

Si bien su uso suele asociarse con el mundo de la construcción náutica, estas ventanillas con forma de orificio circular son también ideales para una casa común, ya que proporcionan ventilación o iluminación o ambos servicios, en determinados supuestos, a la par que dan al conjunto un aporte estético muy difícil de encontrar. Si se quiere hacer un agujero para situar este complemento con la intención de iluminar la estancia, no tiene que suponer en principio ningún problema digno de mención, si se dispone de un cable que se encargue de suministrar la corriente de luz. En cuanto a la intensidad de la iluminación, hay diversidad de opiniones entre los expertos en la materia, si bien una recomendación  muy socorrida es la de emplear materiales de bajo consumo energético, para que el Pladur no se caliente pese a que es un material de gran resistencia, no resulta conveniente poner a prueba sus propiedades de una forma tan constante y, además, fácil de evitar.

Reparar un agujero

Otra cuestión, íntimamente relacionada con las anteriores, es cómo reparar un agujero que se ha causado sin voluntad de ello por las prisas, una mala decisión… Se trata de una operación no muy complicada, pero que requiere de los siguientes materiales: una espátula, una lijadora, una sierra de calar, una mesilla estándar, una lámina de Pladur y una taladradora.  Dicho esto, se comienza dibujando con un lapicero, por ejemplo una figura que rodee, con la mayor precisión posible, el agujero. Siguiendo este padrón, se cortará con la sierra, para quitar la placa rota. Después, sobre la base del dibujo, se seccionará una placa nueva que encaje. Para evitar que esta se hunda en la pared, se cortarán uno o dos trozos rectangulares de Pladur sobrante, para que hagan de apoyo interno a la pared la placa nueva se habrá se atornillar a estos trozos. Una vez hecho esto, se nivelará la pared con masilla, que se dejará secar durante un día o, como mucho, dos. Después, se habrá de pasar una lija para terminar de corregir las imperfecciones y se pondrá una mano de pintura, para que el color sea homogéneo.

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